Antes de epifanía
Viernes (Id=54)

Antífona de Entrada

En las tinieblas ha brillado una luz: El Señor, justo, clemente y compasivo.
Exórtum est in ténebris lumen rectis corde, miséricors, et miserátor, et iustus Dóminus

[Misa]

Oración Colecta

Ilumina, Señor, a tus hijos,

y haz arder nuestros corazones

con el esplendor de tu gloria,

para que conozcamos cada vez más a nuestro salvador

y podamos amarlo e imitarlo.

Por nuestro Señor Jesucristo.

[Misa] lecturas
antes epif [2/1][3/1][4/1][5/1][6/1][7/1]

Primera Lectura

Estamos seguros de haber pasado de la muerte a la vida, porque amamos a nuestros hermanos.

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan
3, 11-21

Hermanos: Este es el mensaje que ustedes han oído desde el principio: que nos amemos los unos a los otros, no como Caín, que era del demonio, y por eso mató a su hermano. ¿Y por qué lo mató? Porque sus propias obras eran malas, mientras que las de su hermana eran buenas.
No se sorprendan, hermanos, de que el mundo los odie. Nosotros estamos seguros de haber pasado de la muerte a la vida, porque amamos a nuestros hermanos. El que no ama permanece en la muerte. El que odia a su hermano es un homicida y bien saben ustedes que ningún homicida tiene la vida eterna.
conocemos lo que es el amor, en que Cristo dio a su vida por nosotros. Así también debemos nosotros dar la vida por nuestros hermanos. Si algunos, teniendo con qué vivir, ve a su hermano pasar necesidad, y sin embargo , no lo ayuda, ¿cómo habitará el mundo de Dios en él?
Hijos míos, no amemos solamente de palabra, amemos de verdad y con las obras. en esto conoceremos que somos la verdad, y delante de Dios tranquilizaremos nuestra conciencia de cualquier cosa que ella nos reprochare, porque Dios es más grande que nuestra conciencia y todo lo conoce. Si nuestra conciencia no nos remuerde, entonces, hermanos míos, nuestra confianza en Dios es total.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 99

Alabemos a Dios, todos los hombres.
Iubiláte Dómino, omnis terra.

Alabemos a Dios, todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría y con júbilo entremos en su templo.
Alabemos a Dios, todos los hombres.
Iubiláte Dómino, omnis terra.

Reconozcamos que el Señor es Dios, que él fue quien nos hizo y somos suyos, que somos su pueblo y su rebaño.
Alabemos a Dios, todos los hombres.
Iubiláte Dómino, omnis terra.

Entremos por sus puertas dando gracias, crucemos por sus atrios entre himnos, alabando al Señor y bendiciéndolo.
Alabemos a Dios, todos los hombres.
Iubiláte Dómino, omnis terra.

Porque el Señor es bueno, bendigámoslo, porque es eterna su misericordia y su fidelidad nunca se acaba.
Alabemos a Dios, todos los hombres.
Iubiláte Dómino, omnis terra.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Un día sagrado ha brillado para nosotros, Vengan, naciones y adoren al Señor, porque hoy ha descendido una gran luz sobre la tierra.
Dies sanctificátus illúxit nobis: veníte, gentes, et adoráte Dóminum: quia hódie descéndit lux magna super terram.

Aleluya.

Evangelio

Tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel

Lectura del santo Evangelio según san Juan
1, 43-51

En aquel tiempo, determinó Jesús ir a Galilea, y encontrándose a Felipe, le dijo:

"Sígueme".
Felipe era de Betsaida, la tierra de Andrés y de Pedro.
Felipe se encontró con Natanael y le dijo:
"Hemos encontrado a aquel de quien escribió Moisés en la ley y también los profetas. Es Jesús de Nazaret, el hijo de José".
Natanael replicó: "¿Acaso puede salir de Nazaret algo bueno?" Felipe le contestó:
"Ven y lo verás".
Cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, Dijo:
"Este es un verdadero israelita en el que no hay doblez".
Natanael le preguntó :
"¿De dónde me conoces?".
Jesús le respondió:
"Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera".
Respondió Natanael :
"Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel".
Jesús le contestó:
"Tú crees, porque te he dicho que te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has de ver".
Después añadió:
"Yo les aseguro que verán el cielo abierto y de los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas
Acepta, Señor, con bondad la ofrenda de tu pueblo, y haz que cuanto creemos por la fe se haga vida en nosotros por medio de este sacramento.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Cristo, luz del mundo

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque gracias al misterio de la Palabra hecha carne, la luz de tu gloria brilló ante nuestros ojos con nuevo resplandor, para que conociendo a Dios visiblemente, él nos lleve al amor de lo invisible.
Por eso,
con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
[Misa]

Antífona de la Comunión

En
esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de él.
In hoc appáruit cáritas Dei in nobis, quóniam Fílium suum unigénitum misit Deus in mundum, ut vivámus per eum.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Señor, tú que llegas hasta nosotros en la participación de la Eucaristía, concédenos obtener el fruto de este sacramento y que al recibirlo nos hagamos cada día más dignos de este don que nos haces. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

-5/1/2001-5/1/2002----5/1/2006-5/1/2007-5/1/2008----5/1/2012-5/1/2013----5/1/2017-5/1/2018-5/1/2019